Archivos de la categoría ‘Élegos’

Élego IX

Noviembre 22, 2006

Del privilegio que es la vida tengo sus pocas ganas
de morir y de olvidar.
Ganas de perder una idea justa y salir mal.

Puedo, si alcanza esa gracia de macho,
en alguna noche de torpe embarazar
infinitas mujeres de infinitos tristes futuros;
en el placer y con su impronta
perpetuar la humana sucesión de lamentos:
¡ser de eslabón de muertes y olvidos!

Élego IV

Octubre 19, 2006

El poeta tiene dolores para dar ¡corazón!
dolores que no quieren estar con el poeta.

De esos, que jóvenes y vivos, no tienen Dios.
De esos, que sin olvido y muertos, perduran.

Y vaya que perduran en días que no amanecen.
Como fríos escondidos de mañana perduran.

El poeta tiene dolores ¡mi alma! para dar
dolores que no quieren estar con el poeta.

Élego VIII

Septiembre 22, 2006

Después del almuerzo mi tenacidad se diluye
en las proteínas del caldo más exhausto.

Y es de vagos la gracia de aguantar el cuerpo,
de aguantar a pie la costumbre de atardecer:
crepúsculo de cansado corazón
y crepúsculo palpitado oscuro en todo el horizonte.

Es que después del almuerzo,
ya no le quedan ganas al hambre.

Élego X

Julio 6, 2006

La vida, con sus pétalos espinosos nos quiere.
A veces poco, a veces muy poco, y a veces nada.
Tiene sus momentos que sólo suceden
y caen de una rosa muerta.

Claro que mojan con su rocío muerto.
Y vienen a exigir alegrías que hoy no llevamos.

Élego V

Junio 20, 2006

Poca felicidad me traes poesía.
A mi barba cansas, a mis pies negando.

Qué plumas apagadas dispongo en las banderas duras.
Sin ya qué hacer en la vida, sin ya que hacer.
Rosa cardinal del hastío.

Élego del poeta

Junio 11, 2006

Me gusta el verde hoy. Quisiera que el cielo
escribiese las nubes en mi tono. Verde
como la sangre lenta de las plantas.

Es que la melancolía de la hierba se apodera de mí,
y me viste húmedo y me lleva al viento.

Élego enamorado

Abril 18, 2006

Qué importan tres años si una ola de amor inundó el segundo.
He visto ese Amor en fotos percibiendo el contraste de tu brazo.
Entonces cómo odiar lo que ya no existe.

He visto tu Amor en fotos desde lejos siendo yo lejano y estorbo.
Saltó el sentido en la sucesión de tus imágenes.
Perdemos el sabor del beso destruido, perdimos.

Ya no estás pero retornas, en un Amor diario y cansado.
Retornas falso en toda tu alegría.

Élego II

Abril 17, 2006

Empuña una lágrima ajena el desayuno.
Abren pesadamente senda los ojos por la boca.

Ríos adolescentes son los míos.
Ríos de muchos milenarios años.

Una melodía del nuevo lenguaje adulto
de la mañana, del corazón golpeando el aire.