Del privilegio que es la vida tengo sus pocas ganas
de morir y de olvidar.
Ganas de perder una idea justa y salir mal.
Puedo, si alcanza esa gracia de macho,
en alguna noche de torpe embarazar
infinitas mujeres de infinitos tristes futuros;
en el placer y con su impronta
perpetuar la humana sucesión de lamentos:
¡ser de eslabón de muertes y olvidos!
Noviembre 24, 2006 a las 6:15 pm
Milagro!!! por fin no demoró tanto en cargar esta cosa…bueno, y cómo estás Miguelito?? qué ha sido de ti? ja ja
Eso que dice el poema es muy cierto, eso de por dejarse llevar una noche y después tener hijos no deseados y su desgraciado futuro quizá, uiii, dificil la cosa, realmente hay que pensarlo bien antes de hacerlo…
Bueno, nos tamos comunicando
chauu
(risas)