Archivo de Enero 2006

Patear

Enero 18, 2006

hoy me levanté con la pata izquierda
por eso uso la derecha para aplastar
y tu eres el insecto de turno

ahí está tu sangre verde
desparramando la tibieza del ayer

Full velocidad

Enero 18, 2006

Estoy al tanto de mis odios, mi hermano.
Les saco a pasear en auto por el derrape.

Estoy al tanto de fracturas en la mano del perro
y alcanzo la fidelidad de su cojera coja.

Estaciono el carro junto a mis rabias.
Rabia, ve, estaciona el carro y no ladres.

Evangelio de las plazas

Enero 18, 2006

Un tratado en manos jóvenes enciende el megáfono.
En tonos ocres de fachada elegante:

triste a Cristo! divisor a Cristo!
fornicario, fornicaria: a Cristo!

Escucha: oye sin perder el tiempo.
Toma tu voluntad: arrójala al cielo!

V

Enero 18, 2006

En el verano hacia algún lugar escapan las existencias:
bajo el agua, en las arenas, en muertes fogosas.

Y no falta el atrevido un poco solo,
que atisba, demasiado temprano, evocando el frío,
que el invierno, nos resucita a todos.

IV

Enero 18, 2006

Hoy: sudar como plantas. Amar como ellas.
En abrazos enredados de trepadora.

Escondernos, debajo, dentro, a un costado,
sobre: socavando en el otro la raíz del amor

III

Enero 18, 2006

Un hombre pide perdón bajo una puerta.
La puerta dice ser su mujer.

Este no le cree, claramente,
y pide perdón por su falta de fe.

La esposa está pensando.

II

Enero 18, 2006

A veces llega un circo y reemplaza todos mis gestos:
el beso de un camello, la zanahoria de un camello
hacen que olvides el abrazo de mis caderas urgentes.

Pero siempre marcha y quién sabe qué lugar mañana.
Y ya lo ves mujer: donde hubo una gran carpa de colores
ríe tu soledad desde lejos

Todo pasando!

Enero 18, 2006

Besémonos y toquémonos primero
y vemos qué pasa;
en una de esas ocurre el milagro
y no pasa nada.

I

Enero 18, 2006

Voy al manzano a cosechar metonimias
del verano, pronósticos del invierno,
letreros a la muerte.

Voy al manzano para estar triste.
A morir como una hoja.
A llorar verde como una planta.

Al encuentro de esa lección otoñal
de estar seco justo a tiempo.

Rabia

Enero 18, 2006

agarrar un piano y tocarlo con el codo
que salgan golpes desde el odio de la cuerdas
que vea un cerro y se vaya a su punta
en un alud de emociones negras
y todo en la inocencia del instrumento